La reciente pandemia del COVID no sólo trajo desafíos sanitarios a prácticamente todos los países del orbe, sino también retos económicos y sociales, como el aumento de las antiguas brechas entre hombres y mujeres respecto a su participación y valoración en el mercado laboral.
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el trimestre móvil abril-junio de 2020, que fue el peor momento de la pandemia en cuanto a participación laboral femenina en Chile, 828.456 mujeres salieron del mercado laboral chileno. Y pese a que tras ese peak comenzó un lento descenso de esta cifra, las mujeres siguen participando menos que los hombres en el mercado laboral.
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del INE, en el trimestre móvil noviembre de 2021-enero de 2022 las tasas de participación se situaron en 48,3% en las mujeres y en 69,6% en los hombres, es decir, existe una brecha de -21,3 puntos porcentuales (pp.) en desmedro de ellas.
Y pese a que la participación femenina en Chile ha crecido un 12,5% en el último tiempo-según el mismo INE- aún continúa muy por debajo de la de los hombres. De hecho, la inserción de las mujeres al mercado del trabajo es una de las más bajas de América Latina, representando un tercio de la masa laboral (36,2%) y concentrándose en empleos de menor calificación y remuneración.
TRABAJO COLABORATIVO
Ante este panorama, hace más de un año la Red de Recursos Humanos inició conversaciones con diversos líderes de empresas, fundaciones y programas, tanto del mundo público como privado, con el claro propósito de enfrentar con reflexión responsable y acciones concretas la desigualdad de género en el mundo del trabajo chileno. Así nació #PropósitosCompartidos.
Ilia González, Directora Ejecutiva de la Red, cuenta que la idea surgió al leer un artículo de prensa que hablaba del retroceso en la participación laboral femenina durante la pandemia y señalaba que, al ritmo que vamos hoy, se requerirán 200 años para cerrar las brechas existentes.
“¿Cómo era posible? Yo veía el esfuerzo y el trabajo de cientos de profesionales que ponían todo su talento a disposición del cierre de las brechas de género y no me cuadraba que avanzáramos tan lento”, explica Ilia, quien inmediatamente se puso manos a la obra.
Lo primero fue consultar a 100 profesionales expertos/as: ¿Cuáles son los indicadores de género que apalancan el éxito de tu gestión? ¿Cómo, cuándo y quién calcula éstos indicadores? ¿Quién envió los datos a la OCDE que nos posicionan en el penúltimo lugar?
Hubo un factor común en las respuestas: desconocimiento de cuáles son los indicadores claves que apalancan el éxito de la gestión en el cierre de brechas de género en las empresas.
“Por alguna razón, no existía una forma única, simple y fácil de calcular las brechas y eso traía como consecuencia que no llegaban al comité ejecutivo de las organizaciones para la toma de decisiones oportuna”, dice Ilia.
En este punto, ya se habían abierto las conversaciones con otros líderes de recursos humanos y de otras áreas, que estaban interesados en el tema.