Agrega que este trabajo y el Manual al que dará lugar se sumará al aporte que ha implicado el MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS EN RECURSOS HUMANOS, realizado en 2019 en alianza también con el CIO. “Queremos actualizar todo lo que aprendimos en las mesas de trabajo con empresas para el Manual pasado y ponerlo ahora a la luz de los aprendizajes que nos dejó la pandemia”, apunta Natalia.
Sebastián Conde, Director Académico del CIO, afirmó que “las empresas son muy generosas al momento de compartir aciertos y experiencias fallidas. Hemos detectado una gran apertura a conversar acerca del trabajo híbrido, en parte debido a que todas las organizaciones están experimentando con modalidades de trabajo híbrido al mismo tiempo, lo que convierte esta investigación en un gran experimento natural”.
“Agradecemos a OTIC SOFOFA por liderar la recopilación de estos hallazgos, que estamos seguros serán de utilidad para las empresas en Chile”, añadió.
En tanto, Claudia Arratia, Jefa del estudio y consultora senior del CIO, cree que “esta alianza de trabajo conjunto con OTIC SOFOFA y financiamiento SENCE, que data de estudios previos en la línea de las mejores prácticas de Recursos Humanos, nos permitirá seguir profundizando en entregar a la comunidad laboral y de organizaciones de nuestro país, herramientas prácticas para apalancar su performance con sugerencias concretas y estrategias efectivas de implementación para empresas de distintos tamaños y rubros”.
MANUAL
El proceso de investigación se inició con entrevistas a actores de diversos sectores con el objetivo de establecer un primer levantamiento de inquietudes y experiencias respecto del trabajo híbrido y sus implicancias para las personas y organizaciones. Una segunda etapa está en desarrollo con el estudio de la experiencia internacional, junto a la puesta en marcha de instrumentos cuantitativos y cualitativos para recabar la experiencia de empresas de todo el país.
Tras la sistematización de resultados, se espera generar un Manual de Buenas Prácticas y Recomendaciones de Trabajo Híbrido, junto a un proceso de difusión que permita poner a disposición de las empresas los hallazgos generados por el estudio.
Arratia asegura que “este busca ser un proceso participativo y diverso, que integre a distintas empresas en términos de su tamaño y foco de negocios, a la vez que recoge no sólo los aciertos, sino también las acciones fallidas, que tanto aportan al aprendizaje y nos permiten la mejora continua de las buenas prácticas, en un proceso dinámico y permanente”.
En cuanto al proceso de investigación, Sebastián Conde explica que “el Centro de Ingeniería Organizacional ha diseñado un modelo de madurez híbrida, que ayudará a la empresa a identificar en qué etapa de madurez se encuentra y los pasos a seguir para continuar avanzando. Por ejemplo, algunas empresas están en la etapa de instalación de modalidades híbridas, explorando mecanismos contractuales y resolviendo problemas higiénicos. Otras han adoptado a tal punto el modelo híbrido que están haciendo una reingeniería a sus procesos para aprovechar sus ventajas”.
Y añade que el manual será, por lo tanto, un medio práctico para diseñar una hoja de ruta a la medida de las necesidades de las empresas. Su formato, que adoptará el modelo de Wikipedia, facilitará la búsqueda personalizada de soluciones, abriendo nuevas capas de conocimiento hasta la profundidad que la persona quiera llegar.
“No esperamos que sean recetas sino, más bien, experiencias reales y concretas que ayuden a otras empresas a buscar sus propios caminos de aprendizaje sobre el trabajo híbrido”, concluye Natalia Lidijover.
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